
Son muchas las empresas que se plantean la forma en que deben seleccionar los dominios que registran, o bien que dominios deben mantener cuando disponen de una cartera demasiado numerosa.
No existe una fórmula mágica que de la solución a tal disyuntiva, no obstante si se pueden seguir ciertos patrones que marcan una correcta gestión y elección de las denominaciones a conservar en Internet. En una primera instancia es necesario analizar la situación real de la empresa y la visión del consumidor, o bien del usuario final (aquel que accederá a la Web) que tiene de la empresa; es decir que denominación relaciona a la empresa con el usuario final.
En muchas ocasiones esta relación no viene dada exactamente por el propio nombre de la empresa en sí, ni siquiera por la propia marca más conocida de la empresa, sino aquella que tenga una presencia más solida en Internet, o lo que es lo mismo aquella que disponga de un mejor Link Building, PageRank, Alexa Rank, o lo que es lo mismo un correcto SEO (Search Engine Optimization).
No obstante y aunque la presencia en Internet es muy importante a la hora de elegir la denominación, no debemos olvidar en ningún momento las denominaciones principales asociadas a una empresa. Con estas se incluyen marcas comerciales, denominaciones o asociaciones de palabras relacionadas con los servicios provistos por la propia empresa. Para ello hay que hacer un análisis sobre el conocimiento del usuario sobre nuestra propia empresa. Algunas preguntas que debemos hacernos son:
- ¿Nos conocen por nuestro producto, o en cambio nos conocen por nuestra denominación?
- ¿Son nuestras marcas más importantes que nuestra denominación?
- ¿Qué posibilidades hay de confusión con otras Webs?
- ¿Qué extensiones relaciona el cliente con nosotros?
- ¿Cómo buscaría un usuario nuestros servicios en la Web?
Una vez seleccionadas las denominaciones más importantes, y el peso en la Web de nuestros dominios (Solo para registros que hubieran sido utilizados anteriormente y con bastante antiguedad como para disponer de un PR o AR alto) debemos saber que denominaciones debemos elegir para perfilar nuestra cartera de dominios finalmente.
Como regla general la extensión por antonomasia de Internet no es otra que el .COM, seguido por el dominio territorial (excepto en algunos países de latinoamérica) y seguido posteriormente por el dominio .NET. Posteriormente existen otras extensiones de menor importancia que deben ser escogidas en función del riesgo de registro por parte de terceros que recaiga sobre la denominación en cuestión.
Sabiendo las tres variables que debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar nuestra cartera:
- Peso en la Web (PageRank, Alexa Rank, Link Building, etc.)
- Denominaciones propias de la empresa y servicios
- Importancia de las extensiones
Debemos establecer un criterio por el cual distinguir que variable debe tener mayor peso, y que variable debe ser apartada.
Así pues, una denominación debe ser conservada (independientemente de su relación real con la denominación de la empresa) si su PageRank es 3 o superior, con el fin de utilizarlo como Link Builder a nuestra denominación principal, o si es posible potenciar su uso con el fin de obtener un mejor PageRank.
Por otra parte debe ser conservada cualquier denominación de la que dispongamos marca notoria en el país, o a nivel global. Nuestra denominación empresarial, denominaciones secundarias, denominaciones relacionadas directamente con la empresa y servicios específicos provistos por nuestra empresa.
Si bien sabidas las denominaciones es necesario establecer que extensiones se salvarán en cada caso, para lo cual podemos establecerlo de la siguiente forma:
- Denominaciones con PR, AR alto: Cualquier extensión
- Denominaciones Principales: Nombre de la empresa, variantes notorias de la empresa, Marcas de la empresa: Todas las extensiones en las que se tenga presencia (Genéricas y territoriales)
- Denominaciones secundarias de riesgo: Dominios genéricos y territorial de primer nivel
- Denominaciones secundarias de bajo riesgo: Dominios genéricos básicos (.COM, .NET, .ORG) y dominio territorial de mayor importancia en los que se tenga presencia
- Servicios clave relacionados con la empresa: Dominios genéricos básicos (.COM, .NET, .ORG) y dominio territorial de mayor importancia.
Si bien no existe un método exacto una correcta elección nos permitirá proteger nuestras denominaciones en Internet y potenciar al mismo tiempo nuestro negocio en la Red. Eso sí para una correcta elección es imprescindible una impecable clasificación de las denominaciones y su importancia relativa